Los PGE para el 2019 ponen el énfasis en el gasto social pero no impulsan reformas estructurales que garanticen la sostenibilidad del sistema a futuro

Desde la Cecot se entiende que el Gobierno suba las pensiones pero no se entiende que no invierta en crear el marco que las haga sostenibles en el tiempo.
  • Cataluña continúa con un sistema de financiación injusta e insuficiente por la dinámica económica, el nivel de generación de riqueza y las necesidades sociales.
  • Abad: “para compensar unos presupuestos socialmente expansivos habría que disponer de una batería de medidas que promovieran e incrementaran el ingreso. Habría que aplicar cambios estructurales en el sistema para garantizar la sostenibilidad. Una reivindicación historia de los agentes sociales que continúa sin tenerse en cuenta”.

La patronal Cecot ha expresado, reiteradamente, la necesidad de diálogo y debate entre los políticos y los representantes de los agentes económicos para poder desarrollar políticas que contemplen lo mejor de lo mejor de todas y cada una de las visiones de la sociedad para hacer avanzar el país de manera consensuada.

Anteponiendo la reciente reclamación de la Cecot sobre la necesidad de contar con unos presupuestos, tanto a nivel estatal como nivel de Cataluña, para poder mantener e impulsar la actividad empresarial y económica, la propuesta de PGE presentada hoy por la Ministra Montero en el Congreso de los Diputados no inciden en el cambio estructural de determinadas políticas que las hagan viables en el tiempo y corrijan las ineficiencias del actual sistema, como por ejemplo el sistema de cotizaciones o el de pensiones.

“La deuda pública continúa siendo excesiva y confiarlo todo al crecimiento económico es un error”, afirma Antoni Abad, presidente de la patronal Cecot, “¿Qué pasará de aquí a dos o tres años? ¿Dónde están las reformas estructurales que lo tienen que hacer viable?”.

Teniendo en cuenta que hoy se da un paso adelante para el debate de los PGE, la Cecot insiste en que políticos y representantes empresariales puedan establecer un diálogo fluido, constante y discreto que dote de realismo los objetivos de los PGE en las inversiones que tengan efecto directo sobre la competitividad empresarial. Esta relación continuada facilitaría, por ejemplo, la priorización en la inversión de infraestructuras en base al retorno de cada una de ellas. Y no nos encontraríamos, una vez más, con un tejido empresarial incrédulo ante la propuesta de inversión en infraestructuras en los PGE para el 2019. Aun así, desde la patronal catalana se considera que el gasto en infraestructuras continúa siendo bajo y su distribución territorial continua perjudicando a Cataluña, analizando las liquidaciones presupuestarias de la última década.
Si en magnitudes macroeconómicas la aportación de Cataluña al crecimiento español, en términos de PIB y en términos de balanzas fiscales es tan trascendente, no tiene sentido que incumplir presupuestariamente en Cataluña se haya vuelto “sistémico.” Por razonabilidad se tendría que producir la situación inversa.

De los PGE presentados hoy, la Cecot no interpreta una apuesta firme en impulsar nuevas empresas o nuevos proyectos empresariales puesto que la inversión en políticas por pymes, comercio o turismo continúa siendo insuficiente y residual. Una lectura similar que la relativa al gasto para el fomento de la ocupación. “Lo entendemos como un gasto prioritario porque, a pesar de crecer, es de las más bajas de Europa teniendo en cuenta que sufrimos la segunda tasa de paro más alta la zona”, expresa Abad y contrapone, “en cambio, el presupuesto de defensa continúa creciendo en el marco de una Europa unida”.

Según Abad, “para compensar unos presupuestos socialmente expansivos, habría que disponer de una batería de medidas que promovieran el incremento de ingreso”, por ese motivo desde la Cecot se apunta a que:

• El incremento del gasto en pensiones, se tendría que compensar con:

  • Un mayor número de cotitzantes en el sistema, sin incrementar las cotizaciones de los que ya están aportando, porque más cotitzantes quiere decir poder desarrollar políticas de promoción de la ocupación, más formación orientada a empresa, con programas de tutorización y formación diseñados por los agentes sociales.
  • Políticas de estímulo a la creación de empresas con una fiscalidad incentivadora.
  • Impulsar políticas de natalidad orientadas a subir la tasa de fertilidad a índice europeos.
  • Definir e invertir en políticas de selección en países de origen para captar talento internacional.
  • Impulsar campañas de inspección de la economía no declarada; un hecho que costa a la sociedad 90.000M de euros al año y que si se ingresaran a las arcas públicas tendrían superávit presupuestario.

• Las políticas de obras públicas tendrían que ir encaminadas y priorizadas en base al nivel de estímulo del sector empresarial y la mejora de la movilidad.

Según la Cecot, España todavía vive de la renta de unos costes energéticos mundiales bajos y de un coste de financiación subsidiada. España absorbe el 30% de todo el crédito del Banco Central Europeo y en el momento que reajusten su política expansiva, España tendrá muchas dificultades para devolver los créditos. “Hace falta implementar ya reformas estructurales que nos aseguren la sostenibilidad del sistema en un futuro próximo”, concluye Abad.